INSTITUTO DE ESTUDIOS AMBIENTALES -IDEA- // Notas

a la defensa de polinizadores-IDEA UNA LA DEFENSA DE POLINIZADORES

Por: Laura Victoría Calderón

El pasado 18 de octubre, el colectivo Abejas Vivas radicó ante la Cámara de Representantes un proyecto de ley "por medio de la cual se crean mecanismos para la defensa de polinizadores, fomento de la cría de abejas y desarrollo de la apicultura en Colombia". Cabe destacar en primer lugar, el empeño y el trabajo arduo que ha realizado este colectivo, creado desde la experiencia misma de una serie de apicultores preocupados y apenas constituido formalmente el pasado 4 de febrero de 2017, que se ve reflejado hoy en la propuesta de creación de una Política Nacional de Conservación de los Polinizadores en nuestro país. Como ellos mismos lo definen, el proyecto presentado es el resultado del trabajo conjunto entre el gremio apicultor y los amigos de los polinizadores de toda Colombia.

Para el gremio apicultor claramente es un avance muy importante la consolidación de una propuesta como esta, dada la importancia de la sanidad agrícola para la salud y productividad de las abejas melíferas. Del mismo modo, la posibilidad de generar avances en la formalización de esta actividad en Colombia, poco reconocida pero ampliamente desarrollada, les brindaría la capacidad de fortalecer su organización en concordancia con la Cadena Productiva de las Abejas y la Apicultura, tal como se propone en el Capítulo V del proyecto de ley.

Se hace necesario recordar, sin embargo, que aunque cerca de una tercera parte de los alimentos que consumimos dependen de las abejas (incluida la abeja de la miel), aproximadamente el 90% de las plantas silvestres, dependen también de la polinización. Esto quiere decir que la amplia diversidad de abejas nativas (y otros polinizadores) facilita la reproducción de las plantas que no aprovechamos y mantiene nuestros ecosistemas conservados. La importancia de elevar el lugar que le hemos venido dando a la protección de los polinizadores en Colombia no se reduce entonces a la posibilidad de quedarnos sin alimentos en el mediano o largo plazo, sino a la necesidad de mantener ciertos equilibrios que nos permiten comer, pero también respirar, aprender y vivir.

En ese sentido, la pérdida de polinizadores en Colombia se suma a las consecuencias inevitables del extendido modelo agrícola de la revolución verde, en combinación con el aumento de enfermedades de las abejas, la pérdida de hábitats naturales y recursos alimenticios, impulsada por la deforestación, y el cambio climático global, entre otras causas. Promover la creación de instrumentos de control sobre el uso de agroquímicos, por ejemplo, es una estrategia necesaria y de gran importancia siempre y cuando se acompañe con otras propuestas de cambio cultural que eviten la siempre posible evasión de la norma.

El problema de la educación y la promoción de principios ambientales en la sociedad en general, a los que trata de aproximarse el proyecto de ley, es de obligatorio abordaje en el marco del propuesto Sistema Nacional de Apicultura y otros Polinizadores. Lo que se debe recordar al hablar de la polinización, así como de otros procesos ecológicos que se dan dentro de los cultivos, es que el fin de la agricultura es la alimentación humana, la salud y finalmente la calidad de vida. Una vez estos principios se tengan claros, el manejo de los polinizadores, del agua, de la calidad del aire y de la sanidad de los alimentos podrían empezar a resolverse.

Por último, cabe señalar el enorme reto institucional que recae sobre las entidades invitadas a conformar el posible Sistema Nacional de Apicultura y otros Polinizadores, dada la falta de conocimiento sistematizado hasta el momento sobre el estado de la biodiversidad de estos organismos en nuestro país. Si bien el Colectivo Abejas Vivas ha logrado recopilar la información referente a Apis mellifera que indica una pérdida en los últimos tres años del 34% del total de colmenas reportadas (altamente preocupante), no contamos con información completa para más del 90% de las especies restantes de abejas nativas presentes en Colombia. De todas formas, tal como se indica en la Iniciativa Colombiana de Polinizadores (2016), lo más importante del conocimiento de nuestra biodiversidad es la validación que en la práctica podamos hacer de él como sociedad, “no como respuesta a la condición estatutaria de las leyes ambientales, sino sobre todo a la convicción individual de preservar la vida en condiciones sostenibles bajo una ética de respeto hacia el otro”.  

Para consultar sobre esta nota:
Proyecto de ley presentado por el representante a la Cámara Didier Burgos:
http://www.abejasvivas.org/blog/proyecto-de-ley-para-la-defensa-de-polinizadores-fomento-de-la-cria-de-abejas-y-desarrollo-de-la-apicultura-en-colombia
Iniciativa Colombiana de Polinizadores:

http://www.uneditorial.com/pageflip/acceso-abierto/pdf/abejas-polinizadoras-ebook-40217.pdf